Galletas

"En una caja de galletas hay muchas clases distintas de galletas. Algunas te gustan y otras no. Al principio te comes las que te gustan y al final sólo quedan las que no. Pues yo cuando lo estoy pasando mal, pienso: Tengo que acabar con esto cuanto antes y ya vendrán tiempos mejores. Porque la vida es como una caja de galletas" By Haruki Murakami.


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viernes, 7 de julio de 2017

Origen de las Golosinas.


En el mundo de la Repostería, cada vez se van utilizando más las Gominolas, para decorar nuestras creaciones, y darles un toque de color y sabor.
Pero, cuando y porque surgieron.

Las golosinas, chuches, caramelos, se crearon hace años con una finalidad concreta. Nacen como una necesidad del hombre por encontrar un alimento ligero, pequeño y energético, que sirviese de sustento para los viajes largos. También esta relacionado con el descubrimiento de la miel, ya que los primeros dulces fueron creados a partir de pulpa de fruta, cereales y miel.

Ya en tiempos de los egipcios, preparaban los caramelos mezclando miel y fruta, moldeándolos con diversas formas. Pero es en la India, con el descubrimiento del uso del azúcar para su elaboración, un detonante para su elaboración posterior. Allí se produjo por primera vez azúcar sólido.
De allí pasó a Tierra Santa, donde los cruzados quedaron encantados con "ese sabor dulce en trozos portátiles".

El nombre de Caramelo procede del descubrimiento de la caña de azúcar, también llamada caña de miel. Con la caña de miel se desarrollan nuevas y mejores técnicas de repostería, pero durante siglos fue un producto de lujo, no alcanzable para todo el mundo.

En esta época surgen los Grageados, caramelos cubiertos de azúcar o de chocolate y rellenos de frutos secos, crocantis, pasas, etc. A estas grageas, se les añadía aromas de fresa, violeta o almizcle y se les daba diversos colores para que llamasen la atención.

Cuenta la historia, que un siglo después, unos científicos descubrieron que podían extraer sacarosa de la remolacha azucarera, un cultivo menos delicado que la caña de azúcar. Este fenómeno se empezó a extender por toda Europa así como por Estados Unidos. Esto unido al inicio de la Revolución Industrial, provocó el auténtico despegue del consumo de golosinas. A mitad del siglo XIX, en Estados Unidos existían 380 fabricas de chucherías.

En España no llegó la producción industrial hasta 1930. Se utilizaba el método tradicional para elaborar las distintas golosinas: cocer la sacarosa con agua a temperatura baja para las masticables, a temperatura media para las blandas(gominolas) y a temperatura alta para las golosinas duras (bastones y piruletas). Luego le añadían aroma y color.

Un clásico entre los caramelos es el chicle. Surge de la costumbre que tenían en la antigüedad de masticar cosas diferente de los alimentos. Pero su gran revolución se produjo cuando T. Adams, en 1860, empez´a utilizar chicle importado sel Yucatán o de Belice, como goma base. La nueva materia tenía dos propiedades muy importantes, mayor elasticidad y gran capacidad para retener el sabor, lo que permitió sacar chicles al mercado de varios sabores.





Otro clásico son las pastillas Juanola, creadas por el farmacéutico Manuel Juanola, en una farmacia del Barrio de Gracia en Barcelona. Eran unas pastillas romboides que mezclaban regaliz, mentol y eucalipto para calmar la tos. Tuvieron mucho éxito y en poco tiempo se vendieron por toda España.





Los Caramelos Solano, son otro ejemplo de longevidad en el mundo de los caramelos. Aparecen en la primera mitad del siglo XIX, cuando un confitero logroñés se le ocurrió usar leche de burra para elaborar estos caramelos. Celestino Solano, añadió un chorrito de café y este fue un remedio contra el catarro, que triunfó en Logroño y mas allá de sus fronteras.




Caramelos a destacar son los Pez (1927), las pastillas de hierbas Ricóla, de los años 20, los Sugus (1961), los Werther´s Original, creados en Alemania en 1903, los Conguitos, los Chupachus Kojak (1975 en España) y las piruletas corazón de sabor a cereza, a finales de los 60.























Todos ellos, hoy en día, siguen teniendo presencia entre las modernas golosinas, tan apreciadas por lo niñ@s de hoy.


miércoles, 21 de junio de 2017

Repostería Japonesa.



Japón es un país con gran historia y con un gran arraigo por sus tradiciones. Es un archipiélago compuesto por cuatro islas principales, localizado en el extremo oriental de Asia.

En esta entrada, quiere contaros un poco acerca del lado dulce de Japón. Su cocina es muy conocida en los países occidentales, pero todavía es difícil de encontrar dulces nipones auténticos, que reflejen la perfección que caracteriza a la cultura gastronómica de Japón. Los japoneses son muy golosos, pero con particularidades.

Sus elaboraciones son autenticas creaciones de alta repostería.

Se conoce como Wagashi, al conjunto de elaboraciones dulces, más tradicionales, que son mucho más que un simple postre. Acompañan a la ceremonia del té y están relacionadas con determinadas festividades o épocas del año, variando en sabor y estética.
Los Mochi, son los dulces más conocidos en su versión más simple, con una textura gelatinosa y elaborados con harina de arroz glutinoso.




Los Daifuku Mochi, son pastelitos de arroz con diferentes rellenos, como el anko, la pasta dulce de judías rojas azuki.



El mundo wagashi es inmenso y fascinante, sobre todo en su versión más tradicional, asociada a actos ceremoniales y al sentido de la hospitalidad japonesa. Son auténticas obras de arte artesanales, con un simbolismo determinado que refleja el carácter japones y su relación con la naturaleza. Son únicas, delicadas, bellas y elegantes, que se preparan como verdaderas obras de arte, admiradas con respeto antes de degustarlas.

El Dorayaki es el dulce más conocido. Su masa es muy similar a las tortitas, más delicada y ligera, servida en forma de sándwich relleno de anko en su versión más tradicional.




El Kasutera, Kastera o bizcocho castella es típico de Nagasaki, cuyo origen se remonta al siglo XVI, cuando comerciantes portugueses lo introdujeron en Japón, con la apertura nipona al resto del mundo. Es muy parecido a nuestros bizcochos más tradicionales, aunque con una miga más esponjosa.




También muy conocido es el Taiyaki, sobre todo por su llamativa forma de pescado que se obtiene al emplear unos moldes especiales. Fue una pastelería, la que tuvo la ocurrencia de crear los moldes con forma de besugo, Tai, un pez muy caro, exclusivo para las clases altas. El taiyaki se hizo popular y hoy se puede encontrar en puestos callejeros durante festividades. Su masa recuerda a un gofre, con el exterior crujiente, relleno de anko, crema o chocolate.




Otro dulce es el Melonpan o Meronpan. Se trata de un panecillo dulce con forma de melón, con una capa exterior crujiente. Se suele potenciar su sabor añadiéndole aroma de melón.




El Anpan es otro dulce surgido de la influencia europea a finales del siglo XIX. Fue ideado en el periodo Meiji por Yasubei Kimura, que retirado de la vida samurai, se convirtió en panadero. Buscó crear un bollo al estilos occidental pero adaptado al paladar japonés, y así nació esta especie de Brioche dulce rellena de anko. Gustó mucho al emperador y pronto se extendió por toda la población.




Con la apertura del país al resto del mundo, los japoneses fueron desarrollando una gran atracción por la pastelería europea. No es de extrañar, ya que la alta pastelería francesa se basa en técnicas complejas y refinadas, diseños elegantes y una gran sentido estético.

Los mejores pasteles son obras de arte que pueden alcanzar precios desorbitados, y en ese sentido Japón no tiene nada que envidiar a Europa. Las grandes ciudades japonesas han llenado sus escaparates con creaciones inspiradas en dulces parisinos. Son obras de extremado refinamiento y complejidad, con un dominio absoluto de las técnicas y con gran atención a los detalles, y sin perder de vista la importancia de los ingredientes locales.



Algunas creaciones de Repostería Japonesa.

















lunes, 17 de abril de 2017

¿Cúal es el origen de las Torrijas?.



Durante esta Semana Santa, es raro que no hayáis visto en Pastelerías y Restaurantes está postre tan famoso, pero conocéis el origen y la historia de este dulce tan típico.

De las Torrijas, llamadas también Torrejas o tostadas, ya se hablaban en la época romana. El gastrónomo romano Marcus Gavius Apicius, en el siglo I d.C., escribio una serie de recetas, entre las cuales mencionaba un dulce muy similar a las Torrijas.

 

Pero los Torrijas, tal y como las conocemos hoy en día, tienen su origen en el siglo XV, y nacen como una costumbre muy alejada de la celebración de Semana Santa. Este dulce elaborado a base de pan duro, huevos, leche o vino y azúcar, comenzó a prepararse para aliviar a las parturientas al dar a luz y favorecer su recuperación postparto, por los años 1600.

En un principio, las torrijas se elaboraban con rebanadas de pan de pequeño tamaño y se servían acompañadas de una copa de vino. 

Pero ¿cómo llegaron a ser un dulce de cuaresma y Semana Santa?. No se sabe con mucha certeza el porque, pero lo cierto que al ser un alimento saciante y calórico que aportaba energía, comenzaron a incluirse en cuaresma para compensar los períodos de abstinencia de algunos alimentos. Aunque cuesta creer que en la Edad Media sobrase pan duro y el comer carne fuera tan abundante como para echarla de menos en Cuaresma.

Las torrijas se asocian a tiempos difíciles y de estrecheces económicas, en las que disponer de un elemento barato y asequible como los restos del pan, permitían poder comer algún dulce sin gastar mucho dinero.

Se elaboran también con vino dulce, porque la tradición dice que las torrijas representaban el cuerpo y la sangre de Cristo.

Durante el siglo XX, las Torrijas pierden un poco su vinculación religiosa y se hicieron habituales en las tabernas madrileñas, acompañadas de un vaso de vino. Pero no solo España consume torrijas. Otros países Europeos tienen su propia versión tradicional de las torrijas.

En Francia las llaman Pain perdu, en Gran Bretaña Poor knights of Windsor, en Alemania Arme Ritter, en EEUU French Toast, los Suizos Fotzelschnitten, los Austriacos Pofesen, en Hungría Bundás Kenyér y en los Países Bajos Wentelteejfe.

Como veis, las Torrijas son un dulce muy antiguo y tradicional, con tantas versiones como lugares donde se preparan.


viernes, 24 de febrero de 2017

Dulces de Carnaval.




Las fiestas y eventos más importantes y de gran tradición, siempre van acompañados de dulces típicos. 
Los Carnavales son un de esas fiestas.

La mayoría de los postres y dulces de esta época, tanto en España como fuera de nuestras fronteras, tienen tres cosas en común: están fritos, son sencillos de elaborar y se hacen en abundancia.

Los postres o dulces típicos que podemos encontrar en España son:

- Orejas de Carnaval: Su origen es gallego. Son porciones de masa crujiente y frita, recubiertos con una capa fina de azúcar glass. La masa se prepara con harina, huevos y leche.



- Filloas: Postre típico de Galicia, León y Asturias. Sus ingredientes básicos son la harina, agua, caldo o leche y opcionalmente huevos. Pueden ser saladas o dulces. Con las dulces, tenemos mayor diversidad porque podemos rellenarlas con distintas cremas, chocolate, nata, etc.




- Leche Frita: Es un postre muy fácil de hacer, con harina cocida, leche y azúcar hasta que espese. Después se corta la masa en porciones y se fríen.




- Tortillas de Carnaval: Es un dulce típico de Canarias. Sus ingredientes fundamentales son huevos, harina, azúcar, leche, limón, anís, canela, sal y aceite de girasol. 




Los postres o dulces típicos que podemos encontrar en Italia son:

- Buñuelos Venecianos: Los buñuelos o "Fritelle" son el dulce de Carnaval por excelencia de Venecia, muy parecidos a los de España. En un bol se mezcla la harina, leche, huevos y azúcar, una pizca de sal, un poco de levadura de cerveza, uvas pasas de Corinto, limón y manzanas ralladas. Con esto, se obtiene una masa suave que dejamos reposar. Luego se fríe y por último se espolvorea con azúcar.



- Galani: Es otro postre típico del Carnaval de Vanecia, incluso más antiguo que los Fritelle. Son rectángulos muy delgados y quebradizos. Se pueden encontrar con crema de chocolate, vainilla, fresa, etc.




- Castagnole: Dulce típico del Carnaval Italiano, originario de la parte meridional del país.
Son unas bolitas hechas con mantequilla, huevos, harina, ralladura de limón, vainilla y anís. Por encima, se le puede incorporar azúcar glass o azúcar normal, para darle un toque extra de dulzor.




Los postres o dulces típicos que podemos encontrar en Alemania son:

- Berliner Pfannkuchen: Es una especie de Donut elaborado con masa de levadura, típico de la zona de Berlín, generalmente relleno de mermelada. Se pueden encontrara todos los días del año, pero son típiocos de Carnaval y Nochevieja.





Los postres o dulces típicos que podemos encontrar en Francia son:

- Beignet: Es un dulce que se elabora mojando una fruta o verdura en una masa bastante líquida y friéndola en aceite. Suelen tener azúcar glass espolvoreado por encima.













domingo, 22 de enero de 2017

Velas de Cumpleaños.



Las Velas. Ese elemento presente en nuestras tartas de cumpleaños, con diferentes formas, tamaños, personajes, cuya finalidad es representar la edad que cumplimos. 
Y, ¿porqué las ponemos?, ¿porqué las soplamos?. Estas son las preguntas que me he propuesto resolver.

Pocos conocemos la historia que explica una de las costumbres más arraigadas en todo el mundo. 
Año tras año, el día de nuestro cumpleaños, nos colocan una tarta deliciosa con el montón de velas correspondiente, y soplamos con todas nuestras fuerzas para apagarlas, previo deseo meditado. Esta acción es algo tan natural y tan asimilado en todo el mundo, que su origen ha sido olvidado y pocos conocen su historia.



Una de las versiones más extendidas sobre esta costumbre, nos traslada a Alemania en el siglo XVIII. Durante esa época era común un festejo llamado "Kinderfest". Sobre el dulce del niño/a homenajeado, se colocaban dos velas, una para representar la luz de su vida y otra que simbolizaba los años venideros.
Las llamas debían estar encendidas durante todo el día y eran reemplazadas cuando quedaban consumidas. Al final de la jornada se apagaban de un soplido. Se creía que el humo que despedían las velas al apagarse, ayudaba a trasladar a Dios el deseo que todos tenemos derecho a pedir por nuestro cumpleaños.

Según esta tradición estamos colocando un número erróneo de velas sobre nuestras tartas, ya que utilizamos una por año cumplido. Nuestra forma de celebrarlo, se parece más al explicado en un manuscrito alemán del siglo XVIII, que asegura que se empleaba una vela por año más una adicional en el centro.

Otro posible origen lo encontramos en la Antigua Grecia. Entonces, se ofrecían dulces con forma redonda a Artemisa, diosa de la Luna, con velas sobre ellos. Estos dulces, representaban el ciclo lunar completo y el fuego de las velas se apagaba de un soplido para que el humo despedido llegase a la divinidad, una vez trasportados los deseos de los mortales.




Durante tiempo, la tradición de soplar velas en cada cumpleaños fue considerada pagana, dado que para los cristianos era costumbre conmemorar la muerte de los santos en lugar de su nacimiento. Cuando la Iglesia estableció la Navidad como celebración relevante, recordando la llegada al mundo de Cristo, las velas fueron recuperando poco a poco su reputación.

Sea cual sea el origen, una tarta con sus velas para soplarlas, rodeados de nuestros seres queridos que nos cantan y nos desean lo mejor, es una tradición muy enraizada y que nunca perderemos.

miércoles, 18 de enero de 2017

Wilton.



La primera referencia a Wilton que conocemos fue en 1929, cuando Dewey Mckinley Wilton inició su carrera como fabricante de caramelos. Así fue como comenzó a manejar, con gran avilidad, la decoración con azúcar glaseada en sus caramelos. Lo que Wilton generó fue toda una metodología que ha llegado hasta nuestros días y es un referente en Repostería.



Sus Tortas, abastecían a toda el área de Chicago, incluso a los hoteles más elegantes de la zona, como el Stevens o el Hilton.

La Escuela Wilton se fundó debido al interés que mostraban los clientes de Wilton por aprender el exitoso método para decorar las Tortas. Se impartían clases a inmigrantes de Alemania y Francia sobre como utilizar la técnica de los glaseados de azúcar, combinando así lo mejor del arte europeo con el afán americano de la excelencia y simplicidad.


En la década de los 50, Dewey funda Wilton Enterprises, en la que editó enciclopedias ilustradas con instrucciones, para que las amas de casa modernas aprendieran las clásicas y ya patentadas técnicas de Wilton en la decoración de Tartas y otros dulces. El éxito fue rotundo.

Con la Repostería en auge, los "reposteros/as caseros/as" comenzarón a necesitar herramientas y suministros de decoración, por lo que Wilton Enterprises amplió sus funciones y puso a la venta todos aquellos elementos necesarios para sus elaboraciones.
Así nació el primer catálogo de productos en blanco y negro titulado: "El maravilloso mundo de la decoración de tortas de Wilton".


El éxito de Wilton gano más fuerza cuando en 1997 se unió al mundo a través de Internet. De ahí en adelante, la empresa no ha hecho más que consagrar su lugar en la industria. Hoy en día, la Escuela de Decoración de Wilton enseña a 1.400 alumnos anualmente.



La marca Wilton es reconocida por sus sistema educativo y por su liderazgo en el sector, presente en 110 países. Gracias a las redes es posible conocer sus productos, ver sus tutoriales y comprar sus productos a través de distribuidores autorizados con todas las garantías.


















Así fue como la pasión de un hombre construyo un imperio de la Repostería al alcance de profesionales y también de aficionados.